Quiche de espinacas y queso de cabra
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 1 lámina de masa quebrada
- 200 g de espinacas frescas
- 150 g de queso de cabra
- 3 huevos
- 200 ml de nata para cocinar
- 1 cebolla pequeña
- Sal, pimienta y nuez moscada
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C. Coloca la masa quebrada en un molde para tarta y pincha la base con un tenedor para evitar que se infle durante la cocción. Deja reposar en la nevera mientras preparas el relleno.
- Pica finamente la cebolla y saltea en una sartén con un poco de aceite durante 5 minutos, hasta que esté transparente y suave. Añade las espinacas frescas y cocina a fuego medio durante 3-4 minutos hasta que se reduzcan y suelten su agua. Retira del fuego y deja enfriar un poco.
- En un bol grande, bate los 3 huevos junto con la nata para cocinar. Agrega sal, pimienta y una pizca de nuez moscada al gusto. Esta mezcla será la base líquida para el relleno.
- Distribuye las espinacas y la cebolla salteada sobre la base de masa quebrada. Desmenuza el queso de cabra y agrégalo encima de las verduras.
- Vierte la mezcla de huevo y nata sobre las espinacas y el queso, asegurándote de que todo quede bien cubierto.
- Hornea la quiche durante 30-35 minutos, o hasta que el centro esté cuajado y la superficie dorada ligeramente. Puedes probar la cocción insertando un palillo en el centro; si sale limpio, está listo.
- Deja reposar la quiche durante 5 minutos antes de cortarla y servirla. Esto permitirá que se asiente y se corte con mayor facilidad.
Descripción completa
Sorprende a tus invitados con esta quiche de espinacas y queso de cabra, una tarta salada que combina una base crujiente con un relleno cremoso y lleno de sabor. Las espinacas salteadas aportan un toque terroso, mientras que el queso de cabra añade una cremosidad ligeramente ácida y aromática. El huevo batido y la nata crean una textura suave y envolvente. Perfecta para un almuerzo o cena ligera, esta quiche es ideal acompañada de una ensalada fresca, realzando sus sabores y texturas. Para el mejor resultado, asegúrate de que la masa esté bien fría y que el queso de cabra esté bien distribuido.