Cazuela de pollo con verduras frescas
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 1,2 kg de pollo troceado (muslos y contramuslos preferiblemente)
- 3 patatas medianas
- 2 zanahorias grandes
- 1 puerro
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 200 g de guisantes (frescos o congelados)
- 1 hoja de laurel
- 800 ml de caldo de pollo
- Aceite de oliva, sal y pimienta
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Preparar ingredientes: pela y corta las patatas en trozos grandes, las zanahorias en rodajas, pica la cebolla y el puerro en rodajas finas. Pela y lamina los ajos.
- Sellar el pollo: seca los trozos de pollo y salpimiéntalos. En una cazuela amplia calienta 3 cucharadas de aceite y dora el pollo por tandas hasta que esté bien dorado por todos lados (4–5 min por tanda). Retira y reserva.
- Sofrito de base: en la misma cazuela baja el fuego a medio y añade la cebolla, puerro y ajo. Cocina 6–8 minutos hasta que estén blandos y aromáticos, raspando los jugos del fondo.
- Añadir verduras duras: incorpora las zanahorias y las patatas y sofríe 3–4 minutos para que cojan sabor.
- Volver el pollo y añadir líquidos: reincorpora el pollo a la cazuela, añade la hoja de laurel y cubre con el caldo de pollo caliente. Lleva a ebullición a fuego medio-alto.
- Cocción lenta: baja el fuego a medio-bajo, tapa y cocina 30–35 minutos hasta que el pollo y las patatas estén tiernos. Revisa y añade más caldo si hiciera falta.
- Añadir guisantes: 5–7 minutos antes del final añade los guisantes para que se cocinen pero mantengan color y textura.
- Rectificar y espesar (opcional): prueba de sal y pimienta. Si quieres una salsa más ligada, saca un poco de caldo caliente, mezcla con una cucharadita de maicena y vuelve a añadir, cocinando 2 minutos para espesar.
- Reposo y servir: deja reposar 5 minutos y sirve caliente acompañado de pan para mojar la salsa.
Descripción completa
Una reconfortante cazuela de pollo con verduras de temporada, cocinada lentamente para lograr sabores profundos y una textura tierna. Disfruta de las notas aromáticas del puerro y cebolla, junto con el dulzor de las zanahorias y el toque fresco de los guisantes. Este guiso, cocinado a fuego lento, resalta el sabor jugoso del pollo, ideal para una comida cálida y satisfactoria. Consejo: para obtener una textura perfecta, asegúrate de dorar bien el pollo y de cocinar las verduras hasta que estén tiernas pero firmes.