Muslos de pollo al ajillo con perejil fresco
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 8 muslos de pollo (con piel y hueso)
- 8–10 dientes de ajo
- 100 ml de vino blanco
- 1 limón (zumo)
- 2 hojas de laurel
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharada de mantequilla (opcional)
- Sal y pimienta
- Perejil fresco picado
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Preparar el pollo: saca los muslos del frigorífico 15–20 min antes. Seca con papel de cocina y salpimienta generosamente por todos lados. Reserva.
- Pelar y preparar el ajo: pela los dientes de ajo; puedes laminarlos finos y reservar algunos enteros para infusionar, según prefieras intensidad.
- Dorar el pollo: calienta una cazuela amplia con 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-alto. Añade los muslos con la piel hacia abajo y dóralos sin mover 6–8 minutos hasta que la piel esté crujiente y dorada. Da la vuelta y dora 4–5 minutos por el otro lado. Retira y reserva.
- Pochar ajo: baja a fuego medio, añade una cucharada de mantequilla si la usas y agrega los ajos laminados y los enteros; cocina 2–3 minutos hasta que el ajo empiece a dorarse pero sin quemarse (si se quema amarga). Remueve con cuidado.
- Desglasar con vino: sube el fuego a medio-alto, añade el vino blanco y raspa el fondo para soltar los jugos concentrados del pollo. Deja reducir 1–2 minutos para que se evapore el alcohol.
- Añadir el pollo y aromáticos: reincorpora los muslos a la cazuela con el laurel y el zumo de limón. Baja el fuego a medio-bajo.
- Cocción tapada: tapa la cazuela y cocina 25–30 minutos a fuego medio-bajo, girando a mitad de tiempo para que se impregnen bien de la salsa. Comprueba que el pollo esté cocido (la carne debe separarse del hueso y los jugos salir claros).
- Concentrar la salsa: si la salsa queda muy líquida, retira temporalmente el pollo y sube el fuego para reducir la salsa 3–5 minutos. Vuelve a poner el pollo y calienta 1 minuto más.
- Ajustar y servir: rectifica de sal y pimienta, espolvorea perejil picado y sirve caliente con patatas asadas o pan para mojar la salsa.
Descripción completa
Descubre el auténtico sabor de los muslos de pollo dorados y jugosos, cocinados a fuego lento con un generoso toque de ajo y un toque cítrico de limón. El vino blanco añade una capa de sofisticación, mientras que el perejil fresco aporta un aroma vibrante. Este plato tradicional es una celebración de sabores intensos y texturas crujientes, perfecto para disfrutar con un buen vino y buena compañía. Consejos: para una piel aún más crujiente, asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de dorar el pollo.