Lamington Cake: Dulce Tradicional Australiano
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 125 g de mantequilla salada
- 250 g de azúcar en polvo dorado
- 3 huevos grandes
- 250 g de harina con levadura
- 45 ml de leche
- 1/10 ml de sal
- 250 ml de Crema Doble
- 30 ml de azúcar glas
- 200 g de mermelada de frambuesa
- 350 g de coco desecado
- 80 g de mantequilla sin sal
- 250 ml de leche
- 50 g de cacao en polvo
- 400 g de azúcar glas
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C o 180 °C con ventilador y prepara un molde rectangular engrasándolo con mantequilla y forrándolo con papel de horno.
- Bate la mantequilla salada con el azúcar en polvo dorado hasta obtener una mezcla pálida, cremosa y bien aireada.
- Incorpora los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición para mantener una textura homogénea.
- Añade la harina con levadura y la sal tamizadas, mezclando suavemente hasta integrar sin perder aire.
- Agrega la leche poco a poco y mezcla hasta conseguir una masa lisa y uniforme.
- Vierte la masa en el molde preparado, alisa la superficie y hornea hasta que esté dorado, crujiente en los bordes y con un aroma apetitoso y al pinchar con un palillo salga limpio.
- Deja enfriar el bizcocho completamente dentro del molde y luego desmóldalo con cuidado.
- Corta el bizcocho frío en cuadrados regulares y resérvalos.
- Calienta a fuego suave la mantequilla sin sal con la leche, el cacao en polvo y el azúcar glas, removiendo hasta obtener una cobertura de chocolate lisa y brillante.
- Pasa cada cuadrado de bizcocho por la cobertura de chocolate asegurando que quede bien impregnado por todos los lados.
- Reboza inmediatamente los bizcochos cubiertos de chocolate en el coco desecado hasta cubrirlos por completo.
- Rellena o acompaña los lamingtons con la mermelada de frambuesa y sirve una vez asentada la cobertura.
Descripción completa
Descubre el auténtico Lamington australiano, un postre clásico que combina mantequilla, azúcar y coco para un resultado delicioso. La textura suave del bizcocho, el aroma cítrico del azúcar dorado y el toque crujiente del coco desecado crean una experiencia sensorial única. Fácil de preparar, este postre es una delicia que combina sabores intensos y aromas cautivadores, ideal para compartir en cualquier momento. ¡No podrás resistirte a su sabor inolvidable!