Garbanzos con Espinacas a la Sevillana
¿Qué lleva?
Ingredientes
- 400 g de garbanzos cocidos
- 300 g de espinacas frescas
- 1 cebolla grande picada
- 3 dientes de ajo picados
- 200 g de tomate triturado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ cucharadita de comino molido
- 1 rebanada de pan duro
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 1 hoja de laurel
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 100 ml de caldo de verduras
- 1 chorrito de vinagre opcional
¿Cómo se prepara?
Preparación
- Calentar el aceite de oliva en una sartén amplia y dorar la rebanada de pan por ambos lados hasta que esté crujiente.
- Retirar el pan y triturarlo con un ajo, una pizca de sal y un chorrito de caldo hasta formar una pasta espesa. Reservar.
- En la misma sartén sofreír la cebolla hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
- Agregar los ajos restantes y cocinar un minuto más, vigilando que no se doren.
- Incorporar el tomate triturado y cocinar a fuego medio 8 minutos, hasta que el tomate reduzca y espese.
- Añadir el pimentón y el comino, mezclando rápido para evitar que se quemen y liberar su aroma.
- Agregar las espinacas y remover hasta que reduzcan su volumen y se ablanden.
- Incorporar los garbanzos cocidos, la hoja de laurel y el resto del caldo. Dejar hervir suavemente.
- Añadir la pasta de pan para espesar y mezclar bien, asegurándose de que se integre uniformemente.
- Cocinar a fuego bajo 10–12 minutos para integrar los sabores, removiendo ocasionalmente.
- Rectificar sal, pimienta y, si se desea, añadir un chorrito de vinagre para equilibrar los sabores.
- Servir caliente con pan fresco o arroz blanco.
Descripción completa
Un clásico andaluz lleno de sabor, textura y aromas cálidos. Los garbanzos con espinacas a la sevillana combinan especias, verduras frescas y un sofrito profundo que aporta un gusto reconfortante. Este guiso destaca por su rica mezcla de pimentón dulce y comino, que se funde con el toque terroso de los garbanzos y el frescor de las espinacas. La pasta de pan aporta una textura cremosa y un sabor único. Ideal para disfrutar en una tarde de invierno, es un plato nutritivo, económico y perfecto tanto como comida principal o acompañamiento. Sugerimos servirlo con pan fresco para complementar su riqueza.